《 Como reparar un solenoide de transmisión automática 》 Paso a paso

《 Como reparar un solenoide de transmisión automática 》 Paso a paso

como reparar un solenoide de transmisión automática

Si tienes un coche con transmisión automática, es posible que hayas oído hablar del solenoide de transmisión. Se trata de una válvula eléctrica que controla el flujo de fluido hidráulico dentro de la transmisión. El solenoide de transmisión es responsable de cambiar los engranajes de forma suave y precisa, según las señales que recibe del ordenador del coche.

Sin embargo, como cualquier otra pieza mecánica, el solenoide de transmisión puede fallar o desgastarse con el tiempo. Esto puede provocar problemas graves en el funcionamiento y el rendimiento de la transmisión, como cambios bruscos, retrasos, pérdida de potencia o incluso la imposibilidad de cambiar de marcha.

Por eso, es importante saber cómo reparar un solenoide de transmisión automática si se detecta algún síntoma de avería. En este artículo, te explicaremos qué es el solenoide de transmisión, cómo funciona, cuáles son las causas y los síntomas de su mal funcionamiento, cómo diagnosticarlo y cómo repararlo o reemplazarlo.

¿Qué es el solenoide de transmisión?

El solenoide de transmisión es una válvula electromagnética que se encuentra dentro de la caja de cambios o transmisión automática. Su función es regular el flujo del líquido hidráulico que activa los embragues y las bandas que permiten cambiar los engranajes.

como reparar un solenoide de transmisión automática

El solenoide de transmisión recibe las señales eléctricas del ordenador del coche, que le indica qué marcha debe seleccionar en función de la velocidad, la carga y las condiciones del vehículo. El solenoide abre o cierra los orificios por donde pasa el fluido hidráulico, creando así la presión necesaria para mover los pistones que accionan los embragues y las bandas.

Existen diferentes tipos de solenoides de transmisión, según su función y su ubicación. Algunos ejemplos son:

-» Solenoide de cambio: controla el cambio entre las marchas principales (primera, segunda, tercera y cuarta).

-» Solenoide de bloqueo del convertidor de par: controla el acoplamiento y desacoplamiento del convertidor de par, que es un dispositivo que transmite la potencia del motor a la transmisión.

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-» Solenoide de presión: controla la presión del fluido hidráulico dentro de la transmisión, para adaptarla a las condiciones de conducción.

-» Solenoide de control electrónico: controla el funcionamiento electrónico de la transmisión, como la temperatura, el nivel de fluido o los sensores.

¿Cómo funciona el solenoide de transmisión?

El solenoide de transmisión funciona mediante un principio físico llamado electromagnetismo. Se trata de un fenómeno por el cual una corriente eléctrica genera un campo magnético al pasar por un conductor enrollado en forma de bobina.

Cómo funciona el solenoide de transmisión

El solenoide tiene dos partes principales: una bobina y un émbolo. La bobina es un alambre enrollado alrededor de un núcleo metálico. El émbolo es una pieza metálica que se mueve dentro del núcleo cuando se aplica o se corta la corriente eléctrica.

Cuando el ordenador del coche envía una señal eléctrica al solenoide, la corriente pasa por la bobina y crea un campo magnético. Este campo magnético atrae al émbolo hacia adentro del núcleo, abriendo así un orificio por donde fluye el fluido hidráulico hacia la cámara correspondiente.

Cuando el ordenador del coche corta la señal eléctrica al solenoide, la corriente deja de pasar por la bobina y el campo magnético se desvanece. Entonces, un resorte empuja al émbolo hacia afuera del núcleo, cerrando así el orificio y deteniendo el flujo del fluido hidráulico.

De esta manera, el solenoide de transmisión controla el paso del fluido hidráulico que activa los embragues y las bandas que cambian los engranajes.

¿Cuáles son las causas y los síntomas de un solenoide de transmisión defectuoso?

El solenoide de transmisión puede fallar o dañarse por varias razones, como el desgaste natural, la suciedad, la corrosión, el sobrecalentamiento, el cortocircuito o el daño físico. Algunas de las causas más comunes son:

Cómo funciona el solenoide de transmisión

-» Nivel bajo o calidad pobre del fluido hidráulico: el fluido hidráulico es el encargado de lubricar, enfriar y limpiar los componentes internos de la transmisión. Si el nivel es bajo o el fluido está sucio, quemado o contaminado, puede afectar al funcionamiento del solenoide, causando una presión insuficiente o irregular, una obstrucción o una fuga.

-» Suciedad o residuos en el solenoide: el solenoide puede acumular suciedad, polvo, metal o partículas que provienen del desgaste de los componentes de la transmisión. Estos residuos pueden obstruir los orificios del solenoide, impidiendo el paso del fluido hidráulico o causando una presión excesiva o irregular.

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-» Corrosión o humedad en el solenoide: el solenoide puede sufrir corrosión o humedad debido a la exposición al agua, la sal, el óxido o los agentes químicos. Esto puede dañar la bobina o el émbolo del solenoide, afectando al campo magnético o al movimiento del émbolo.

-» Sobrecalentamiento o cortocircuito en el solenoide: el solenoide puede sobrecalentarse o sufrir un cortocircuito debido a una sobretensión, un fallo eléctrico, un cableado defectuoso o una conexión suelta. Esto puede quemar la bobina o el émbolo del solenoide, impidiendo la generación del campo magnético o el movimiento del émbolo.

-» Daño físico en el solenoide: el solenoide puede dañarse físicamente debido a un golpe, una vibración, una caída o una fuerza excesiva. Esto puede deformar o romper la bobina o el émbolo del solenoide, afectando al campo magnético o al movimiento del émbolo.

Cuando el solenoide de transmisión falla o se daña, puede provocar varios síntomas que afectan al funcionamiento y al rendimiento de la transmisión. Algunos de los síntomas más comunes son:

-» Cambios bruscos o violentos: si el solenoide no controla correctamente la presión del fluido hidráulico, puede provocar que los embragues y las bandas se accionen con demasiada fuerza o con demasiada suavidad, causando cambios bruscos o violentos entre las marchas.

-» Retrasos o dificultades para cambiar de marcha: si el solenoide no abre o cierra los orificios del fluido hidráulico en el momento adecuado, puede provocar que los embragues y las bandas se accionen con retraso o con dificultad, causando retrasos o dificultades para cambiar de marcha.

-» Pérdida de potencia o aceleración: si el solenoide no selecciona la marcha adecuada según las condiciones de conducción, puede provocar que el motor no aproveche al máximo su potencia o aceleración, causando pérdida de potencia o aceleración.

-» Imposibilidad de cambiar de marcha: si el solenoide está completamente bloqueado o roto, puede provocar que los embragues y las bandas no se accionen en absoluto, causando la imposibilidad de cambiar de marcha.

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-» Luz de avería en el tablero: si el ordenador del coche detecta un problema en el solenoide de transmisión, puede activar la luz de avería en el tablero (check engine light), indicando que hay un código de error almacenado en la memoria.

¿Cómo diagnosticar un solenoide de transmisión defectuoso?

Si sospechas que tu solenoide de transmisión está defectuoso, lo primero que debes hacer es verificar el nivel y la calidad del fluido hidráulico de la transmisión. Para ello, debes seguir los pasos que se indican en el manual de tu vehículo, que pueden variar según el modelo y el año. Por lo general, se trata de encender el motor, dejarlo calentar, poner el freno de mano, mover la palanca de cambios por todas las posiciones y volver a ponerla en park o neutral. Luego, debes sacar la varilla medidora del fluido hidráulico, limpiarla con un trapo, volver a introducirla y sacarla de nuevo para ver el nivel y el color del fluido. El nivel debe estar entre las marcas de mínimo y máximo, y el color debe ser rojo o rosado. Si el nivel está bajo o el color está oscuro, quemado o turbio, debes rellenar o cambiar el fluido hidráulico.

Cómo funciona el solenoide de transmisión

Si el nivel y la calidad del fluido hidráulico son correctos, el siguiente paso es escanear el ordenador del coche con un lector de códigos OBD-II (On-Board Diagnostics II). Este es un dispositivo que se conecta al puerto OBD-II que se encuentra debajo del tablero de tu coche. El lector de códigos te mostrará los códigos de error que se han almacenado en la memoria del ordenador del coche. Estos códigos te indicarán si hay algún problema en el solenoide de transmisión o en otros componentes relacionados. Algunos ejemplos de códigos de error que pueden indicar un solenoide de transmisión defectuoso son:

P0750: Solenoide de cambio A defectuoso

P0751: Solenoide de cambio A atascado abierto

P0752: Solenoide de cambio A atascado cerrado

P0753: Circuito eléctrico del solenoide de cambio A defectuoso

P0755: Solenoide de cambio B defectuoso

P0756: Solenoide de cambio B atascado abierto

P0757: Solenoide de cambio B atascado cerrado

P0758: Circuito eléctrico del solenoide de cambio B defectuoso

Para interpretar estos códigos, debes consultar el manual de tu vehículo o una fuente confiable en internet. 

Si los códigos de error confirman que hay un problema en el solenoide de transmisión, el siguiente paso es comprobar el estado físico y eléctrico del solenoide. Para ello, debes acceder al solenoide, que se encuentra dentro de la caja de cambios o transmisión automática. Esto puede requerir desmontar parte del coche, como el filtro de aire, la batería, el radiador o el tubo de escape. Por lo tanto, debes tener las herramientas adecuadas y seguir las instrucciones del manual de tu vehículo o de un tutorial en internet.

Una vez que hayas accedido al solenoide, debes desconectar el conector eléctrico que lo une al ordenador del coche. Luego, debes usar un multímetro para medir la resistencia eléctrica del solenoide. La resistencia eléctrica es la medida de la dificultad que tiene la corriente eléctrica para pasar por un conductor. El valor de la resistencia eléctrica depende del tipo y modelo de solenoide, pero por lo general debe estar entre 20 y 30 ohmios. Si la resistencia eléctrica es muy alta o muy baja, significa que hay un problema en la bobina o el émbolo del solenoide.

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También puedes usar una batería externa para aplicar una corriente eléctrica al solenoide y comprobar si se mueve correctamente. Para ello, debes conectar los polos positivo y negativo de la batería a los terminales del solenoide. Al hacerlo, deberías escuchar un clic que indica que el émbolo se ha movido dentro del núcleo. Si no escuchas ningún clic, significa que hay un problema en el campo magnético o el movimiento del émbolo.

Si el solenoide pasa las pruebas eléctricas, el siguiente paso es comprobar el estado mecánico y hidráulico del solenoide. Para ello, debes retirar el solenoide de la caja de cambios o transmisión automática. Esto puede requerir quitar algunos tornillos o clips que lo sujetan. Luego, debes inspeccionar el solenoide visualmente, buscando signos de suciedad, corrosión, humedad, daño físico o desgaste. También debes limpiar el solenoide con un trapo o un cepillo, eliminando cualquier residuo que pueda obstruir los orificios del fluido hidráulico.

Además, debes comprobar el estado del fluido hidráulico que sale del solenoide. El fluido hidráulico debe ser rojo o rosado, limpio y sin olor a quemado. Si el fluido hidráulico está oscuro, turbio o huele a quemado, significa que hay un problema en la calidad o el nivel del fluido hidráulico.

¿Cómo reparar o reemplazar un solenoide de transmisión defectuoso?

Si has diagnosticado que tu solenoide de transmisión está defectuoso, debes repararlo o reemplazarlo lo antes posible para evitar daños mayores en la transmisión. Dependiendo de la gravedad y la naturaleza del problema, puedes optar por una de estas opciones:

Cómo funciona el solenoide de transmisión

-» Reparar el solenoide: si el problema es leve o se debe a una suciedad o una obstrucción, puedes intentar reparar el solenoide limpiándolo con un limpiador específico para solenoides o con alcohol isopropílico. También puedes usar aire comprimido para eliminar cualquier residuo que pueda obstruir los orificios del fluido hidráulico. Luego, debes volver a montar y conectar el solenoide y comprobar si funciona correctamente.

-» Reemplazar el solenoide: si el problema es grave o se debe a una corrosión, un sobrecalentamiento, un cortocircuito o un daño físico, debes reemplazar el solenoide por uno nuevo o de segunda mano. Para ello, debes comprar un solenoide compatible con tu modelo y año de vehículo. Luego, debes instalar y conectar el nuevo solenoide siguiendo los pasos inversos a los que seguiste para retirar el antiguo. Finalmente, debes borrar los códigos de error del ordenador del coche usando un lector de códigos OBD-II.

Reparar o reemplazar un solenoide de transmisión puede ser una tarea compleja y delicada, que requiere conocimientos técnicos y herramientas específicas. Por lo tanto, si no te sientes seguro o capacitado para hacerlo, te recomendamos que acudas a un taller mecánico profesional donde puedan hacerlo por ti.

Conclusión

El solenoide de transmisión es una pieza clave para el funcionamiento y el rendimiento de la transmisión automática. Si se avería o se daña, puede causar problemas graves en el cambio de marchas y en la conducción. Por eso, es importante saber cómo reparar un solenoide de transmisión automática si se detecta algún síntoma de fallo.

En este artículo, te hemos explicado qué es el solenoide de transmisión, cómo funciona, cuáles son las causas y los síntomas de su mal funcionamiento, cómo diagnosticarlo y cómo repararlo o reemplazarlo. Esperamos que esta información te haya sido útil y que hayas podido resolver tu problema con éxito.

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